
Tito Hernández sostiene que derogar el Decreto 693-24 sin medidas alternativas pondría en riesgo a productores y la autosuficiencia arrocera
Santo Domingo.– El presidente de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA), Tito Hernández, advirtió que la República Dominicana no está preparada para enfrentar una apertura total del mercado del arroz y afirmó que atender la solicitud de Estados Unidos de derogar el Decreto 693-24 podría comprometer una de las principales actividades agrícolas del país.
Hernández sostuvo que durante aproximadamente dos décadas el país debió adoptar medidas para elevar la competitividad del sector ante la desgravación contemplada en el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA).
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A su juicio, en ese período debieron modernizarse los sistemas de riego, reducirse los costos de producción, renovarse las variedades, fortalecerse la investigación y ampliarse el financiamiento y la mecanización agrícola.
Estados Unidos ha planteado la derogación del Decreto 693-24 al considerar que la medida afecta las condiciones de acceso al mercado previstas bajo el DR-CAFTA para su arroz.
La disposición dominicana establece una cuota preferencial de 23,300 toneladas métricas de arroz estadounidense con arancel cero, mientras que fuera de ese volumen se aplica un arancel de Nación Más Favorecida de 99 %.
El dirigente de la ANPA afirmó que una eventual eliminación de estas protecciones podría afectar a unos 30,000 productores y una cadena económica que, según datos difundidos por autoridades cuando se anunció el decreto, supera los RD$45,000 millones anuales.
Hernández señaló que los productores dominicanos tendrían que competir con una agricultura estadounidense de mayor escala y tecnificación, por lo que entiende que una apertura repentina podría presionar a la baja los precios pagados localmente, aumentar el endeudamiento y provocar una reducción de las áreas sembradas.
También alertó sobre el riesgo de que el país pierda progresivamente su capacidad de autoabastecimiento y aumente su dependencia de las importaciones de un alimento básico.
Ante este escenario, Hernández pidió al presidente Luis Abinader convocar una mesa nacional del arroz, con participación del Gobierno, productores, profesionales agropecuarios, factorías, Banco Agrícola, universidades y centros de investigación.
Asimismo, propuso realizar un estudio independiente sobre los efectos económicos, sociales y alimentarios de la apertura, así como procurar en las conversaciones con Estados Unidos mecanismos de transición y protección para los productores.
“La posición de la ANPA debe ser clara: no estamos en contra del comercio ni del cumplimiento de los acuerdos internacionales. Estamos en contra de que se sacrifique al productor dominicano para pagar las consecuencias de veinte años de falta de preparación”, sostuvo Hernández.
El presidente Luis Abinader declaró el miércoles que el Gobierno mantiene negociaciones con Estados Unidos tomando como referencia lo establecido en el tratado comercial y el arancel cero, aunque no precisó si existe un acuerdo sobre la derogación o modificación del Decreto 693-24.


