Washington.- El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este lunes que el Pentágono no descarta recurrir a “ataques cinéticos” contra Irán, pese al nuevo paquete de sanciones económicas anunciado por Washington contra Teherán.
Durante una visita a una planta de fabricación de vehículos militares en Wisconsin, Hegseth fue cuestionado sobre si las nuevas medidas económicas descartaban la posibilidad de una acción militar. El funcionario respondió que Estados Unidos mantiene todas las opciones sobre la mesa.

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“Si necesitamos usar ataques cinéticos, los usaremos”, declaró Hegseth, quien advirtió que Washington responderá si Irán “se extralimita” o provoca al Ejército estadounidense.
El jefe del Pentágono señaló que la presión económica representa actualmente una de las principales herramientas de Estados Unidos para afectar al Gobierno iraní. Sin embargo, subrayó que las operaciones militares no están descartadas, particularmente en el estrecho de Ormuz o en zonas cercanas al territorio iraní.
Nuevas sanciones contra Teherán
Las declaraciones de Hegseth se producen después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunciara la operación denominada “Paria económico”, un nuevo esquema de sanciones dirigido contra personas y entidades que mantengan relaciones comerciales con Irán.
La estrategia busca reducir todavía más los ingresos de Teherán provenientes de la venta de petróleo y afectar sectores considerados fundamentales para la economía iraní. Entre ellos se encuentran los activos digitales, la tecnología, el oro, la aviación y el transporte marítimo.
Washington sostiene que el endurecimiento de las sanciones pretende aumentar la presión sobre Teherán y obligarlo a regresar a la mesa de negociaciones, en medio de un conflicto que, según el planteamiento presentado, se acerca a los seis meses de duración.
Advertencia sobre el estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz representa un punto estratégico para el comercio internacional de energía debido al volumen de petróleo y otros productos energéticos que transitan diariamente por esa vía marítima.
Por ello, la advertencia del secretario de Guerra estadounidense incrementa la preocupación sobre una posible escalada militar en la región. Aunque durante la última semana se han observado señales de una aparente desescalada, Washington mantiene una postura de presión sobre Teherán y no descarta una respuesta militar si considera que sus fuerzas o intereses son amenazados.
La situación continúa bajo tensión mientras Estados Unidos combina las sanciones económicas con advertencias militares y busca presionar a Irán para alcanzar una salida negociada al conflicto.
Intentos de alto el fuego
Durante los meses siguientes se sucedieron diferentes iniciativas para detener las hostilidades. Pakistán asumió un papel relevante como mediador entre Washington y Teherán, mientras otros países intentaron facilitar el diálogo.
En junio, Estados Unidos e Irán alcanzaron un entendimiento que permitió detener gran parte de los combates y abrió la posibilidad de negociar asuntos como el programa nuclear iraní, las sanciones estadounidenses y la situación del estrecho de Ormuz.
Consejo de Relaciones Exteriores
Sin embargo, la tregua no resolvió las diferencias fundamentales. Estados Unidos mantuvo la presión para limitar las capacidades nucleares y militares de Irán, mientras Teherán exigió garantías de seguridad y el levantamiento de las sanciones.


