Netflix enfrenta una demanda por US$105 millones luego de que una copia inédita de la película Fortitude, protagonizada por Nicolas Cage, desapareciera tras el robo de un disco duro en sus oficinas de Los Ángeles. El productor y guionista Simon Afram, junto a su compañía Op-Fortitude, presentó una demanda contra la plataforma al considerar que la pérdida del material afectó el valor comercial de la cinta y puso en riesgo sus planes de distribución.
De acuerdo con documentos judiciales citados por The Hollywood Reporter y Variety, una copia maestra no cifrada de Fortitude estaba almacenada en una de varias unidades de almacenamiento que fueron robadas de las oficinas de Netflix en junio de 2026. La compañía confirmó que varios discos fueron sustraídos, aunque aseguró que los otros dispositivos estaban vacíos y que no existe evidencia de que la película haya sido filtrada en internet.
Según la demanda, Netflix mostró interés en adquirir los derechos de la película después de recibir material promocional en diciembre de 2025. Infobae resalta que meses después, en junio de 2026, la plataforma solicitó una copia de trabajo para evaluar la producción.
El 15 de junio, un productor asociado de Fortitude entregó personalmente un disco con un Digital Cinema Package (DCP) en las oficinas de Netflix ubicadas en Sunset Bronson Studios, en Los Ángeles. El equipo de producción habría informado a la compañía que el archivo no estaba cifrado y pidió que el contenido fuera eliminado después de la proyección. Asimismo, solicitaron que se avisara cuando el dispositivo estuviera disponible para ser recogido.
Sin embargo, según la denuncia, diez días después Netflix informó que el disco había sido robado. En un correo electrónico enviado el 25 de junio, Sean Berney, ejecutivo de Netflix, escribió: “Esta es la primera vez que nos ocurre algo así”. Ahí explicó que varios discos habían sido sustraídos de escritorios dentro de la oficina y que su departamento de seguridad investigaba el caso.
Los productores sostienen que Netflix tenía la responsabilidad de proteger el material y que dejar una copia inédita de una película en un espacio donde podía ser robada representó una negligencia. Además, argumentan que el incidente perjudicó las negociaciones con posibles distribuidores, ya que cualquier interesado tendría que conocer que una copia no cifrada fue sustraída antes del estreno.
Netflix rechazó las acusaciones y aseguró que la película fue entregada sin las medidas de seguridad habituales de la industria. En un comunicado enviado a los medios, la compañía señaló que “rechaza cualquier afirmación de que sea responsable por la pérdida de una película entregada sin las protecciones de seguridad estándar de la industria”.
La plataforma también aclaró que no posee los derechos de Fortitude, pero afirmó que tomó medidas para apoyar al equipo de producción, entre ellas una investigación interna y el monitoreo de sitios de piratería para detectar una posible distribución ilegal.


