Como «una guerra abierta contra todo el pueblo» calificó el Gobierno de Cuba la más reciente ronda de sanciones contra la isla anunciada esta jornada por los departamentos de Estado y del Tesoro de EE.UU.
«La política de EE.UU. hacia Cuba es una guerra abierta contra todo el pueblo. No pueden siquiera alegar que ignoran el daño que provocan, pues daño, al máximo nivel, es lo que buscan. La frustración por incumplir planes de conquista los conduce a una actitud cada vez más criminal», escribió en su perfil de X el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío.
Según se lee en el comunicado difundido por la administración estadounidense, las nuevas coerciones pretenden restringir todavía más «las fuentes de financiación» del Estado cubano.
De acuerdo con el Departamento de Estado, las medidas se inscriben dentro de lo contemplado en la Orden Ejecutiva 14.404, suscrita por el presidente Donald Trump el pasado 1 de mayo de 2026 y se añaden a las que ya pesan sobre otras cinco entidades, tres de las cuales guardan relación con el Grupo de Administración Empresarial S.A. (Gaesa).
En data reciente también se han impuesto medidas coercitivas sobre la Unión Cuba Petróleo (CUPET), así como sobre el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y su esposa, Liz Cuesta Peraza; y a familiares directos del expresidente Raúl Castro Ruz.
Cerco de EE.UU. a Cuba
- El 29 de enero Trump firmó una orden ejecutiva que declara una «emergencia nacional» ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
- Además anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
- La semana pasada, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, equiparó el cerco energético con un bloqueo naval y, por tanto, lo tachó como «un acto de guerra». «Se impide el acceso de suministros de combustible a Cuba, tanto de carácter comercial como humanitario, mediante amenazas directas, acciones coercitivas unilaterales e incluso el acoso o el amedrentamiento de buques tanqueros por medios navales y militares de EE.UU.», dijo.


