Santo Domingo.– Catorce de los 15 acusados del caso Búfalo NK negocian acuerdos con el Ministerio Público con el propósito de concluir el proceso mediante un procedimiento abreviado y optar por una reducción de las posibles condenas que enfrentan por presuntos delitos relacionados con narcotráfico, tráfico de armas y lavado de activos.
Las conversaciones entre el órgano acusador y los imputados motivaron que el juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Raymundo Mejía, aplazara la audiencia preliminar hasta el próximo 10 de agosto, a fin de otorgar más tiempo para que las partes concluyan las negociaciones y formalicen los acuerdos correspondientes.
De acuerdo con el Ministerio Público, solo uno de los imputados permanece fuera de ese proceso de negociación. Se trata de Joelvis Idelfonso Montero Pérez, quien cumple una condena por narcotráfico en Puerto Rico y aún no ha sido trasladado a República Dominicana para enfrentar las acusaciones que pesan en su contra dentro de este expediente.
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Una vez los acuerdos sean firmados, corresponderá al juez decidir si los homologa o los rechaza. El Ministerio Público informó que espera que para la próxima audiencia los convenios estén suscritos por 14 de los acusados, entre personas físicas y empresas vinculadas al proceso.
Según el expediente acusatorio, la estructura criminal estaba integrada por ciudadanos dominicanos, colombianos y venezolanos y mantenía vínculos con el Cartel de Sinaloa, de México, y la organización criminal Los Lorenzana, de Guatemala. La investigación sostiene que la red se dedicaba al tráfico internacional de drogas, tráfico ilícito de armas, lavado de activos y otros delitos conexos.
Las autoridades atribuyen el liderazgo de la organización a Isidoro Rotestán Clase y Rafael Ynoa Santana. De acuerdo con la acusación, Rotestán Clase coordinaba y financiaba las operaciones de narcotráfico y presuntamente autorizaba pagos de sobornos a miembros de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y de la Armada de República Dominicana para facilitar el traslado de los cargamentos ilícitos.
El expediente también señala que Rafael Ynoa Santana realizaba coordinaciones con Juan Carlos López Macías, alias «Sobrino«, quien supuestamente mantenía contactos directos con el Cartel de Sinaloa y la organización Los Lorenzana para las operaciones de tráfico internacional.
Asimismo, el Ministerio Público identifica como presuntos testaferros de la organización a Estefany De la Cruz Paulino, Jomaiky Ureña Rotestán, Leda Margarita Clase, Yamilka Paulino, Glorisel De la Cruz Paulino, Luigi Aneudy Ureña Read, Geyser Climerson Castillo Mordán, Johnny Casimiro Tejada, Cristino Rotestán Clase y Braulio Rotestán Clase, quienes, según la acusación, habrían servido como prestanombres para ocultar bienes y recursos.
La investigación también establece que la red utilizaba las empresas Mariscos del Caribe Clase S.R.L., Mojos S.R.L. y Elegant Records Productions E.I.R.L. para presuntamente lavar dinero procedente del narcotráfico, el tráfico de armas y otras actividades ilícitas.
El Ministerio Público sostiene que la organización operaba desde el año 2019 y contaba con la capacidad logística y financiera para transportar hasta seis toneladas de cocaína al año desde Colombia y Venezuela hacia República Dominicana, desde donde la droga era enviada a Estados Unidos y Puerto Rico.
El expediente señala que la estructura empleaba embarcaciones pesqueras, lanchas rápidas tipo «go fast», teléfonos satelitales y sistemas de comunicación encriptados para desarrollar sus operaciones. Además, tenía la capacidad de recuperar cargamentos, hundir embarcaciones para eliminar evidencias y modificar las rutas de transporte cuando detectaba riesgos de ser interceptada por las autoridades.
Como resultado de la investigación fueron documentadas 12 operaciones de narcotráfico internacional atribuidas a la red. Seis de ellas fueron frustradas por las autoridades, que lograron incautar un total de 1,824 kilogramos de cocaína.
En territorio dominicano, las operaciones eran presuntamente coordinadas por Rafael Ynoa Santana, conocido con los alias «Felo», «El Cojo» o «Pocho», junto a Isidoro Rotestán Clase, alias «El Men», «Juan Carlos» o «José Pérez». En Puerto Rico, Joelvis Idelfonso Montero Pérez era señalado como el responsable de recibir los cargamentos, función por la que fue condenado a 120 meses de prisión en esa jurisdicción, de acuerdo con el expediente acusatorio.


