Maiquetía.– El geólogo dominicano Osiris de León aseguró que los daños ocasionados por el doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio confirman, desde el punto de vista geológico, el principio bíblico de construir sobre la roca y no sobre la arena. Según explicó, las edificaciones levantadas sobre terreno rocoso permanecieron prácticamente intactas.
Durante un recorrido por las zonas afectadas junto al equipo de De Último Minuto, el especialista explicó que una de las observaciones más relevantes fue el contraste entre las estructuras construidas sobre roca y aquellas ubicadas en terrenos blandos, cercanos al litoral.
Osiris de León y la geología
«No encontré una sola estructura destruida sobre roca. Todo lo que estaba destruido estaba cerca del mar, sobre un material suelto, saturado de agua, donde hubo un efecto de amplificación del espectro sísmico y las estructuras no resistieron esa carga sísmica horizontal», afirmó.
De León sostuvo que esa realidad coincide con un mensaje que, según dijo, ha difundido durante más de 40 años en conferencias, artículos y entrevistas sobre geología y gestión del riesgo.
«Siempre hemos dicho que la Biblia tiene razón cuando dice en el Evangelio de Mateo, capítulo 7, versículos 24 al 27, que el hombre prudente construye sobre la roca y el hombre insensato construye sobre la arena», expresó.
El geólogo explicó que las viviendas asentadas directamente sobre roca soportaron mejor el movimiento telúrico porque ese tipo de suelo transmite la energía sísmica de manera diferente a los terrenos blandos y saturados de agua, donde el movimiento se amplifica y aumenta la posibilidad de colapso de las edificaciones.
TAMBIÉN PUEDES LEER: Voluntarios mantienen búsqueda de sobrevivientes una semana después de terremoto en Venezuela
Daños del terremoto
Durante la evaluación realizada en el estado La Guaira, especialmente en el sector de Caraballeda, Osiris de León observó un panorama de amplia devastación, con carreteras destruidas, puentes afectados y cientos de edificios colapsados, pese a que el epicentro del sismo se localizó en la zona de San Felipe, a unos 200 kilómetros de distancia.
«Cualquiera diría que el epicentro fue ahí, pero todos sabemos que fue en San Felipe. Allí vimos destrucción total: edificios de todo nivel destruidos y viviendas colapsadas», indicó.
Osiris de León explica
El especialista atribuyó gran parte de los daños a la combinación de suelos blandos con edificaciones construidas, en muchos casos, con ladrillos huecos que no resistieron las fuerzas laterales generadas por el terremoto.
Asimismo, advirtió que la tragedia debe servir de lección para todos los países de la región, al recordar que el fenómeno ocurrió sobre la placa tectónica del Caribe, compartida por Venezuela, República Dominicana, Puerto Rico, Jamaica y otras islas.
«Este es un terremoto que nos compete a todos los que vivimos en el Caribe. Todos tenemos que prestar atención a lo que ha ocurrido aquí, porque esto se puede producir en cualquier otro punto de la región», concluyó.
Las declaraciones fueron ofrecidas en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, al término de un recorrido por las zonas más afectadas, como parte de la delegación de especialistas dominicanos que visitó Venezuela para evaluar los efectos del terremoto ocurrido el pasado 24 de junio.


