SANTO DOMINGO – El economista y exministro de Economía, Juan Ariel Jiménez, analizó recientemente el nuevo plan de medidas económicas presentado por el Gobierno dominicano, calificándolo como una reforma suave: «Todo lo que aumente es impuesto de reforma», argumentó.
Durante su intervención este lunes en el programa Esto No es Radio Show, Jiménez desglosó el impacto que estas disposiciones tendrán en el bolsillo de los ciudadanos y la operatividad de las empresas.
El «truco» de los combustibles y la necesidad de recaudación
Uno de los puntos más críticos señalados por el economista fue la gestión de los impuestos a los hidrocarburos. Jiménez explicó que, a pesar de los anuncios de subsidios, el Estado continúa percibiendo ingresos significativos por cada galón. «Si yo te quito 90 (pesos de impuesto) y te doy 40 para atrás… te estoy quitando 50», puntualizó al referirse a la gasolina regular.
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Según el experto, el Gobierno se ha visto en la necesidad de buscar aproximadamente 50 mil millones de pesos adicionales debido a que la recaudación estimada por hidrocarburos cayó a la mitad de lo proyectado para este año. Ante esta brecha, señaló que las opciones eran reducir el gasto, aumentar la deuda o incrementar los impuestos, optando el Gobierno por esta última vía.
Cargas impositivas y medidas paliativas
Jiménez detalló varios de los incrementos que contempla este plan, entre los que destacan:
- Grandes empresas: Aumento del impuesto sobre la renta del 27% al 30% para aquellas que mueven más de mil millones.
- Altos salarios: El impuesto para sueldos superiores a 400 mil pesos subirá del 25% al 27%.
- Transferencias bancarias: El costo aumentará de 15 a 20 pesos, lo que elevará los costos operativos empresariales.
- Pasajes aéreos: Un incremento de 20 dólares adicionales en los boletos.
A pesar de las cargas, el economista reconoció elementos positivos y de «cierta equidad» en el paquete. Destacó el aumento del mínimo exento para el impuesto sobre la renta, lo que permitiría que una persona que gane 40 mil pesos mensuales ahorre unos 728 pesos al mes. Asimismo, aplaudió la eliminación del anticipo para las microempresas y la flexibilización del pago para las pequeñas empresas a cuatro veces al año.
¿Reforma o «cocotazo»?
Para Jiménez, la profundidad de estas medidas no alcanza para ser llamada una reforma estructural. «Estamos hablando de un paquete paliativo… en vez de darte un trompón, te dieron un cocotazo», afirmó de manera coloquial.
Finalmente, el profesor universitario comparó la situación local con sistemas como el de Estados Unidos, donde la alta carga tributaria se traduce en servicios públicos de calidad, como seguridad y educación. En contraste, lamentó que en República Dominicana se produzca una «doble tributación», donde el ciudadano paga impuestos pero también debe costear colegios privados y seguridad externa ante la deficiencia de los servicios estatales.


