Puerto Príncipe, 15 de mayo de 2026 – El mayor general mongol Erdenebat Batsuuri asumió este jueves como nuevo comandante de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), la misión multinacional encargada de combatir la creciente violencia de las bandas armadas que controlan amplias zonas de Haití.
Batsuuri llegó a Puerto Príncipe el miércoles 14 de mayo y fue recibido por el alto mando de la Policía Nacional de Haití (PNH). Con más de 30 años de experiencia militar y en operaciones de paz de la ONU, el oficial mongol dirigirá una fuerza de aproximadamente 5.500 efectivos entre militares y policías de varios países.
Esta misión, que sustituye y amplía la anterior Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) liderada inicialmente por Kenia, cuenta con un mandato más robusto y capacidades militares reforzadas para enfrentar directamente a las pandillas.“La llegada del mayor general Batsuuri representa un paso importante hacia el restablecimiento de la estabilidad y la seguridad en Haití”, señaló la Embajada de Estados Unidos en el país caribeño.
Experiencia probada en misiones de paz
El nuevo comandante ha participado en operaciones de la ONU en Liberia, Sudán del Sur y, más recientemente, fungió como jefe de la Fuerza de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz en Chipre (UNFICYP). Su trayectoria en entornos complejos de posconflicto es vista como una ventaja para enfrentar la delicada situación haitiana.
Crisis humanitaria y de seguridad
Haití vive una de las peores crisis de violencia de pandillas en su historia reciente. Solo en el primer trimestre de 2026, los enfrentamientos dejaron más de 1.600 muertos, según cifras de organismos internacionales. En las últimas semanas se han intensificado los choques entre bandas, especialmente en Cité-Soleil y otras zonas de la capital, provocando incendios de viviendas y nuevos desplazamientos masivos de población.
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La GSF se desplegará por etapas con el objetivo de recuperar el control territorial, proteger a la población civil y apoyar el restablecimiento de las instituciones estatales.
La situación en Haití sigue siendo fluida y altamente volátil. Autoridades y organismos internacionales esperan que el liderazgo del general Batsuuri marque un punto de inflexión en la lucha contra la criminalidad armada que ha sumido al país en el caos durante los últimos años.


