San Pedro de Macorís.– Durante la eucaristía que marca el inicio del proceso de beatificación de Elupina Cordero, el obispo de la Diócesis de San Pedro de Macorís, Santiago Rodríguez, resaltó en su homilía que la santidad es fruto de la gracia de Dios y está al alcance de todos los creyentes.
En su mensaje, indicó que este proceso representa un momento de esperanza para la Iglesia dominicana, al tiempo que invitó a los fieles a convertirse en testigos vivos de este camino espiritual.
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“Hoy nuestra Iglesia diocesana se llena de alegría y esperanza al contemplar la apertura de este proceso”, expresó.
Rodríguez destacó que la vida de Elupina Cordero es ejemplo de entrega total a Dios, recordando una de sus frases más significativas “Dios ante todo, Dios sobre todo y ante Dios nada”, la cual, afirmó, refleja el verdadero sentido de la santidad.
“El santo es una persona que centra su vida en Dios, que pone su confianza en Él por encima de todas las cosas”, indicó el obispo, al explicar que la santidad no es perfección humana, sino una obra divina en medio de personas con limitaciones.
En ese sentido, recordó que Cordero, quien quedó ciega a los 12 años y vivió en condiciones de vulnerabilidad, es muestra de cómo Dios actúa “de manera admirable” en quienes confían plenamente en Él.
“A pesar de sus limitaciones, Dios manifestó su amor a través de ella hacia los pobres, los enfermos y los necesitados”, señaló.
El obispo también enfatizó que la Iglesia no canoniza por popularidad, sino que, guiada por el Espíritu Santo, reconoce vidas donde la gracia de Dios ha dado frutos duraderos.
“Tres elementos permiten discernir una obra de Dios: que sea buena, que dé frutos y que permanezca en el tiempo”, explicó.
Asimismo, sostuvo que el hecho de que, décadas después de su muerte, continúen los testimonios sobre favores recibidos por intercesión de Cordero, evidencia la trascendencia de su legado espiritual.
Durante la homilía, Rodríguez hizo un llamado a comprender que la santidad es una vocación universal.
“No es un don reservado a unos pocos. Todos estamos llamados a vivirla en lo cotidiano, en medio de nuestras limitaciones, confiando plenamente en Dios”, afirmó.
Finalmente, resaltó que este proceso canónico será llevado con rigor y prudencia, buscando siempre la verdad, al tiempo que exhortó a los fieles a inspirarse en el ejemplo de vida de Elupina Cordero y de tantas mujeres que, desde la sencillez y el servicio, han sostenido la fe en las comunidades.


