Daca.- Bangladés se encamina a romper una de las dinámicas más singulares de la política asiática al elegir en unas elecciones generales a un hombre para ocupar el cargo de primer ministro por primera vez en 35 años, según proyectan los recuentos provisionales.
Aunque el país ha tenido figuras masculinas al frente del poder mediante regímenes militares o administraciones interinas no electas, Tarique Rahman apunta a ser el primero en obtener la legitimidad directa de las urnas desde 1991.
Su virtual triunfo pondría fin a la era de las «Begums» (señoras), terminando con más de tres décadas en las que el poder electo fue monopolizado por su madre, Khaleda Zia, y su archienemiga, Sheikh Hasina.
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Esto simboliza el fin de un largo matriarcado político marcado por la desaparición de Hasina, que permanece escondida en la India y condenada a muerte tras huir de la revolución estudiantil de 2024, y Khaleda Zia que falleció recientemente, dejando un vacío que su hijo ha pasado a ocupar tras casi dos décadas de espera.
Tarique Rahman (1967) es el hombre que logró mantener unido al principal partido de la oposición desde un exilio de 17 años a más de 8.000 kilómetros de distancia. Tras ser arrestado en 2007 por cargos de corrupción que él denunció como persecución política y sufrir problemas de salud en prisión, se exilió en Londres en 2008.
Desde allí, y especialmente tras el encarcelamiento de su madre en 2018, Rahman ejerció como líder absoluto del BNP, dirigiendo la oposición mediante videollamadas y directrices enviadas por internet a sus bases.
Durante años, la justicia bangladesí prohibió incluso que los medios locales emitieran su voz o su imagen.
El futuro mandatario es hijo de Ziaur Rahman, héroe de la independencia y expresidente asesinado en un golpe militar en 1981, y de la ex primera ministra Khaleda Zia. En su juventud, sus detractores lo tildaron de «príncipe heredero», y llegó a ser condenado en rebeldía a cadena perpetua por un ataque con granadas en 2004 contra un mitin de Hasina.
Sin embargo, la revolución juvenil que derrocó a Hasina en agosto de 2024, las condenas en su contra fueron desestimadas y se allanó el camino para su regreso triunfal a Daca.


