REDACCIÓN DEPORTES (EFE).– La selección española de fútbol sala volvió a instalarse en una final del Campeonato de Europa ocho años después, tras imponerse 2-1 a Croacia en un exigente y disputado encuentro que confirmó el gran momento del equipo dirigido por Jesús Velasco.
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España dominó amplios tramos del partido y mostró la solidez que la ha caracterizado a lo largo del torneo, aunque tuvo que emplearse a fondo ante una Croacia intensa, competitiva y respaldada por una afición que empujó hasta el último segundo.
Con esta victoria, el combinado español se coloca a un solo paso de recuperar el trono continental, perdido precisamente en 2018, en el Stozice Arena, ante Portugal.
Un duelo físico y muy disputado
Desde el inicio, Croacia propuso un partido físico, cerrando espacios y dificultando la circulación del balón español, al tiempo que buscaba juego directo con sus pívots. Esa presión limitó la fluidez ofensiva de España, que aun así mantuvo el control del encuentro y la iniciativa.
Las primeras ocasiones llegaron con cuentagotas. Un remate al palo de Antonio, tras un rechace del portero Kustura, y un mano a mano de Gordillo avisaron del peligro español en una primera mitad marcada también por las faltas acumuladas de ambos equipos.
El dominio tuvo su recompensa en el minuto 13, cuando Pablo Ramírez definió con frialdad tras un preciso pase filtrado de Cortés para abrir el marcador.
El gol reforzó la confianza española, aunque Croacia estuvo cerca de igualar antes del descanso tras un error en la salida de balón que Cecilio logró salvar bajo palos. Apenas un minuto después, Mellado amplió la ventaja con un disparo raso que parecía encaminar el partido antes del intermedio.
Resistencia y oficio en la segunda mitad
Tras el descanso, Croacia adelantó líneas y aumentó la presión, complicando la salida de balón del conjunto español. En ese tramo emergió la figura del guardameta Dídac, decisivo con varias intervenciones de mérito que sostuvieron a España en los momentos más delicados.
El conjunto de Velasco tuvo que recurrir a su versión más trabajadora y sólida para resistir las embestidas rivales. A cuatro minutos y medio del final, Croacia apostó por el juego de cinco con Franko Jelovčić y encontró el gol tras una acción desafortunada que terminó en autogol de Rivillos.
La tensión se elevó aún más cuando Sekulic estrelló un lanzamiento de falta en el larguero. Fueron minutos finales de máxima exigencia, en los que España supo sufrir, resistir y mantener la concentración para sellar el triunfo.
Con el boleto a la final asegurado, España disputará el título europeo este sábado, ante Portugal o Francia, con la ilusión intacta de volver a levantar el trofeo.
Velasco: “Queremos salir campeones”
Tras el encuentro, el seleccionador Jesús Velasco valoró el pase a la final como un logro de gran importancia.
“Significa mucho volver a estar en la final. Veníamos de un mal resultado en el último Mundial y este pase es muy importante, no solo para la selección, sino también para el fútbol sala español”, afirmó.
Velasco subrayó el nivel competitivo mostrado por su equipo y fue claro sobre el objetivo final:
“Sea quien sea nuestro rival, Portugal o Francia, queremos salir de aquí como campeones”.
El técnico reconoció la dificultad del choque ante una Croacia a la que calificó como “muy sólida y de gran calidad”, y admitió que, pese a una primera mitad muy completa, España perdió algo de control tras el descanso.
“Conseguimos una ventaja importante, pero nos confiamos un poco. En fútbol sala, ganar por dos goles no significa nada”, señaló, insistiendo en que la mejor manera de gestionar los partidos es “seguir atacando y buscando más goles”.


