Cusco.– El Santuario Histórico de Machu Picchu conmemora este año su 45 aniversario en un contexto marcado no solo por celebraciones, sino también por advertencias y decisiones administrativas que definirán su futuro.
La efeméride pone en relieve el valor excepcional de uno de los principales símbolos del Perú, al tiempo que expone las tensiones acumuladas entre la creciente presión turística, la conservación del patrimonio y la gestión pública del sitio más visitado del país.
Autoridades, especialistas y actores del sector privado coinciden en la necesidad de adoptar medidas sustentadas en información técnica actualizada, ante una demanda turística sostenida que supera los parámetros establecidos hace casi una década. A ello se suman conflictos relacionados con el transporte de visitantes y cuestionamientos sobre la calidad de la experiencia que recibe el público.
El valor universal del santuario, reconocido por la Unesco en 1983, se enfrenta hoy a un escenario complejo en el que cada decisión oficial es observada con atención tanto a nivel nacional como internacional. El aniversario ocurre así en un momento clave, donde se evalúan políticas que impactan directamente en la imagen del país y en la preservación de su patrimonio cultural y natural.
En ese marco, el Estado dio un paso significativo con la firma de un acuerdo intersectorial en Lima entre los ministerios de Comercio Exterior y Turismo, Cultura y Ambiente. El documento establece la elaboración de un nuevo estudio técnico para determinar la capacidad real de visitantes del Santuario Histórico de Machu Picchu, en reemplazo del último análisis vigente, realizado en 2015.
También puedes leer: Choque de trenes en la vía a Machu Picchu
El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, a través de su Viceministerio de Turismo, asignó un financiamiento exclusivo para el desarrollo de este estudio especializado, que buscará responder a los cambios registrados en los flujos turísticos y en la infraestructura de acceso al sitio. La presencia de altas autoridades durante la firma del acuerdo fue interpretada como una señal de coordinación y compromiso intersectorial.
Durante el acto, la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Teresa Mera, destacó la importancia del trabajo conjunto. “Los tres sectores vamos a trabajar de manera articulada para determinar cuál es la carga real del Santuario Histórico de Machu Picchu y así contar con las herramientas necesarias para establecer estrategias y políticas de desarrollo que promuevan un aprovechamiento sostenible de esta maravilla cultural”, afirmó.
A 45 años de su creación como Santuario Histórico, Machu Picchu se encuentra en una etapa decisiva. Las celebraciones coinciden con la necesidad de tomar decisiones técnicas y políticas que garanticen su conservación a largo plazo, sin dejar de atender el impacto económico y social que genera el turismo en la región.


