Las medidas de seguridad y contra incendios del bar de Crans Montana, en Suiza, que ardió en la Nochevieja causando 40 muertos y 116 heridos, no habían sido verificadas desde 2019, reconoció hoy por primer vez el alcalde de la localidad, quien ha señalado que las investigaciones determinarán cómo esto influyó en la tragedia.
El alcalde Nicolas Féraud aseguró al mismo tiempo que su entidad asumirá las responsabilidades que la justicia establezca, incluso a nivel penal.
En una conferencia de prensa, Féroud dijo varias veces que no tiene una explicación al hecho de que durante más de cinco años «Le Constellation» no haya sido objeto de ninguna inspección y aseguró que esto se supo al revisar los documentos entregados al Ministerio Público como parte de la investigación.
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«Lo lamentamos amargamente. La justicia dirá la influencia que tuvo este incumplimiento en la cadena de causalidad que ha llevado a este drama y asumiremos toda la responsabilidad que la justicia determine», declaró.
Por el momento, el Ministerio Público del cantón de Valaís (jurisdicción a la que pertenece Crans Montana) ha abierto una instrucción penal contra la pareja francesa que gestionaba el bar ¨Le Constellation¨, pero no ha dictado prisión preventiva en su contra por considerar que no hay indicios de que pretendan escapar del país para sustraerse a la acción de la justicia.
Este incendio es considerada una de las tragedias más graves de las últimas décadas en Suiza y ha causado un profundo impacto emocional entre la juventud por las circunstancias en que ocurrió.
Los asistentes a la fiesta celebraban la llegada de 2026 bailando, cantando y colocando bengalas en botellas que se acercaron demasiado al techo cubierto por una espuma acústica que empezó a arder y causó un incendio generalizado y muy repentino, según ha explicado un responsable del servicio de bomberos.
Para insonorizar un establecimiento existen principalmente dos tipos de espuma, una de las cuales es ignífuga, se decir que no propaga el fuego y que es más costosa que la otra, que carece de esa propiedad.
Las investigaciones confirmarán si era ese último tipo de espuma el que se había utilizado en el bar siniestrado.
Al respecto, el alcalde de Crans Montana ha señalado que la ley no impone que en las inspecciones de seguridad en establecimientos públicos -a cargo de los servicios municipales- se examinen los materiales utilizados.
El municipio de Cran Montana se ha constituido como parte civil demandante en la investigación penal abierta contra los gestores del local nocturno, una decisión que ha sido cuestionada por abogados de familias de víctimas por la eventual responsabilidad penal que podrían tener sus propios empleados.
Como medidas inmediatas, Féroud indicó que queda prohibido el uso de cualquier tipo de dispositivo pirotécnico en el interior de establecimiento públicos.
Asimismo, dijo que se ha contratado a una empresa externa especializada para que realice el control de los 128 establecimientos públicos de Crans Montana, una localidad alpina de alto atractivo turístico a lo largo del año, principalmente por su oferta de esquí en invierno y de golf durante la primavera y verano.
Crans Montana tiene cerca de 11.000 residentes permanentes, además de los 15.000 personas que tienen una residencia secundaria y, según cifras de la Oficina de Turismo, recibe unos tres millones de visitantes al año, la mayoría en invierno.


