Santo Domingo.– Las lluvias registradas este viernes en diferentes puntos del país alteraron la rutina de cientos de residentes en el Gran Santo Domingo que, aunque reconocen las dificultades en el transporte público, celebraron la llegada del agua como un alivio tras los intensos días de calor.
Con menos vehículos en circulación, largas esperas y recorridos más lentos, la movilidad se tornó complicada. Sin embargo, para muchos la lluvia fue recibida como un respiro.
Milagros, pasajera abordada mientras esperaba una guagua, lo resumió así: “Estaba esperándola porque hacía demasiado calor. Esto refresca y ayuda, aunque claro, en transporte se complica un poco”, comentó con optimismo.
En tanto, Michael Elías relató que su jornada laboral se redujo debido a la alerta: “Hoy gracias a Dios me despacharon más temprano, porque con este clima la cosa se complica y hay que buscar cómo llegar seguro a la casa”, expresó.
Otros, como Patricio Jiménez, pusieron de relieve la falta de vehículos en medio de la lluvia: “Esta lluvia no da paz, los carros no aparecen y la gente se queda esperando. Pero yo sigo trabajando, aunque sea lloviendo, porque es mejor que andar en lo mal hecho”, afirmó.
Los choferes también compartieron su percepción. Luego, conductor de una ruta, dijo entre risas sentirse aliviado por la temperatura fresca: “Ahora sí se está bien, porque con el calor de estos días era insoportable. Aunque la lluvia atrasa, al menos el clima está más llevadero”.
Finalmente, algunos llamaron a la prudencia en las calles. “Lo importante es trabajar y moverse, pero con cuidado, porque las calles se ponen peligrosas cuando llueve”, advirtió un transportista que pidió paciencia a los usuarios.
La Oficina Nacional de Meteorología mantiene advertencias por las precipitaciones y recomienda a la población tomar precauciones en el tránsito, especialmente en zonas vulnerables a inundaciones urbanas.
Mientras tanto, la lluvia que refrescó la ciudad también puso a prueba la capacidad del transporte público y privado, un desafío recurrente en Santo Domingo cada vez que el clima se torna adverso.


