Santo Domingo Este. – Familias que viven en las riberas del río Ozama esperan que el Gobierno agilice su traslado, luego de que la Presidencia de la República emitiera el pasado jueves el decreto 521-25, declarando de alta prioridad la “intervención y recuperación” de la cuenca para regenerar los terrenos afectados por asentamientos humanos.
La medida surge dos días después de que la Sociedad Dominicana de Infectología (SID) alertara sobre la presencia de bacterias resistentes a antibióticos en el río, capaces de causar diversas enfermedades infecciosas y representar un riesgo para los residentes cercanos.
Vecinos de sectores aledaños, como El Dique y La Lira, expresaron su preocupación por la salud de los niños y adultos, citando casos recientes de salpullidos en la piel tras el contacto con el agua contaminada. Además, mencionan que los depósitos improvisados de desechos sólidos y la acumulación de agua estancada han favorecido la proliferación de mosquitos, aumentando la exposición a enfermedades como dengue y malaria.
Andrés Ruiz, representante comunitario de La Lira, señaló que la solución inmediata debe ser la mudanza de las familias afectadas, incluyendo el pago adecuado por las viviendas y la entrega de nuevas soluciones habitacionales, evitando que los residentes pasen de propietarios a inquilinos sin un plan de reubicación claro.
A pesar de la orden presidencial, el decreto no especifica acciones concretas para mejorar la salubridad del río, lo que ha generado inquietud entre los moradores, quienes exigen mayor celeridad y condiciones dignas en el proceso de traslado.
Históricamente, esta problemática no es nueva: en junio de 2014, un estudio del biólogo William Gutiérrez reveló altos niveles de contaminación en el río, lo que motivó al expresidente Danilo Medina a emitir el decreto 260-14, declarando también la rehabilitación del Ozama como prioridad nacional. Hasta la fecha, se desconoce el impacto de esas medidas.


