
Los manifestantes calificaron la intervención como un abuso de poder, mientras las autoridades alegan incumplimiento de las normas de protección de los cuerpos de agua.
Juan Adrián, Piedra Blanca, Monseñor Nouel.– Decenas de residentes de la comunidad Juan Adrián y representantes de organizaciones comunitarias realizaron una manifestación pacífica en rechazo a la demolición de una cabaña propiedad de los esposos Nelson Batista Ángeles, conocido como “El Rubio”, y Guillermina de Jesús Ureña.
Los comunitarios salieron a las calles con pancartas y consignas para expresar su desacuerdo con el operativo mediante el cual miembros del Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA) derribaron la estructura perteneciente a la pareja.
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La intervención generó preocupación y malestar entre residentes de la zona, quienes consideran que la demolición representa un duro golpe para la familia propietaria.
Durante la protesta, los manifestantes calificaron la actuación de las autoridades como un supuesto abuso de poder y reclamaron que el caso sea revisado tomando en cuenta las circunstancias de la familia afectada y la realidad de la comunidad.
Los participantes también pidieron a las autoridades abrir un espacio de diálogo que permita analizar la situación y buscar una solución al conflicto.
Medio Ambiente explica razones de la demolición
En respuesta a los cuestionamientos, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales explicó que la demolición se produjo debido al presunto incumplimiento de las disposiciones ambientales establecidas para la protección de los cuerpos de agua.
Según la institución, la construcción no respetaba el distanciamiento mínimo de 30 metros respecto a la ribera del río cercano, establecido por las normas ambientales.
Medio Ambiente también indicó que el propietario había recibido tres notificaciones formales mediante las cuales se le solicitaba detener los trabajos de construcción.
Sin embargo, de acuerdo con la versión de la entidad, las labores continuaron pese a las advertencias, por lo que las autoridades procedieron posteriormente con la intervención y demolición de la estructura.
Comunitarios piden diálogo
Ante las posiciones encontradas, los residentes de Juan Adrián insistieron en la necesidad de establecer un mecanismo de diálogo entre las autoridades y la familia afectada.
Los manifestantes señalaron que no se oponen al cumplimiento de las normas ambientales, pero reclamaron que su aplicación se realice de manera transparente y tomando en consideración las consecuencias que este tipo de medidas puede generar para las familias de la comunidad.
La protesta transcurrió de manera pacífica y tuvo como principal demanda la revisión del caso y la búsqueda de una alternativa que permita solucionar el conflicto entre los propietarios de la cabaña y las autoridades ambientales.
Mientras tanto, el caso mantiene la atención de los residentes de Juan Adrián, quienes esperan que las autoridades competentes escuchen sus reclamos y se establezca un espacio para encontrar una salida al conflicto.
Por: Daniel Reyes


