La economista Edita Rodríguez planteó como auge del pluriempleo en la República Dominicana, el costo de la canasta básica familiar, el cual no es posible ser cubierto por la mayoría de los dominicanos con un solo trabajo, y por las oportunidades de empleo que genera el crecimiento económico.
Rodríguez cita que estadísticas del Banco Central indican que más del 80 % de los trabajadores gana menos de los aproximadamente RD$49,000 que cuesta la canasta básica nacional, lo que obliga a muchas familias a buscar fuentes adicionales de ingreso.
En un artículo de opinión plantea que esta brecha económica obliga a las familias a buscar fuentes adicionales de ingreso para costear gastos esenciales que crecen más rápido que los salarios, tales como: alquileres de vivienda y alimentos, transporte y energía eléctrica, salud, educación y telecomunicaciones.
Sin embargo, destaca que el fenómeno del pluriempleo tiene un impacto directo en la calidad de vida de la población. Explica que el aumento de las horas de trabajo reduce el tiempo destinado al descanso y a la convivencia familiar, lo que eleva los niveles de estrés y deteriora la salud física y mental.
Ante esa situación sugiere multiplicar la cantidad de empleos, sino en elevar la productividad del trabajo
“Una economía más productiva permitiría pagar mejores salarios y ser más competitiva mediante inversiones en educación, innovación y transformación digital”, cita Rodríguez.
Entiende que el Estado asuma un rol activo a través del fortalecimiento de los salarios reales, la ampliación de la oferta de viviendas asequibles y la mejora del transporte público para reducir la presión en el presupuesto familiar.
También mediante el apoyo a las MiPymes, generar empleos formales y mejor remunerados.
Concluyó que el éxito del desarrollo dominicano no debe medirse únicamente por la cantidad de personas con empleo, sino por la capacidad de que un solo empleo digno garantice el bienestar de la familia
. El reto para la próxima etapa del país es lograr que el crecimiento económico se sienta directamente en el bolsillo de los ciudadanos, convirtiendo al pluriempleo en una opción para progresar y no en una obligación para sobrevivir.


