SANTO DOMINGO.– El campocorto dominicano Jesús Madé, perteneciente a la organización de los Cerveceros de Milwaukee, fue colocado como el mejor prospecto del béisbol por MLB Pipeline, plataforma oficial de Grandes Ligas especializada en el seguimiento y evaluación del talento joven.
Te puede interesar: Cal Raleigh entra a lista de lesionados en medio de difícil inicio de temporada
El ascenso del jugador de 19 años se produjo luego de la graduación de Konnor Griffin, de los Piratas de Pittsburgh, quien perdió su condición de prospecto tras superar el límite de turnos oficiales en las Grandes Ligas.
Madé, nativo de San Cristóbal, continúa consolidándose como una de las principales promesas del béisbol internacional gracias a su rápido desarrollo ofensivo y defensivo dentro del sistema de ligas menores.
En 34 encuentros esta temporada, el infielder presenta promedio de bateo de .257, con porcentaje de embasarse de .340 y slugging de .400, además de tres cuadrangulares y 20 carreras remolcadas.
Los informes de scouts destacan su combinación de fuerza física, capacidad atlética y madurez en el plato, proyectándolo como un bateador con potencial para conectar entre 25 y 30 jonrones por campaña en las Grandes Ligas.
La actualización del ranking también reafirma el dominio de República Dominicana en el desarrollo de talento internacional. Un total de 17 peloteros dominicanos figuran dentro del Top 100 de MLB Pipeline, la mayor representación entre los jugadores nacidos fuera de Estados Unidos.
Detrás de Madé aparecen otros prospectos quisqueyanos de alto perfil, entre ellos Leo De Vries, ubicado en el segundo puesto, y José de Paula, quien ocupa la novena posición.
Venezuela cuenta con 10 jugadores en el listado, mientras que países como Curazao, Panamá, Bahamas, Australia, Cuba, Puerto Rico y Canadá también tienen representación.
Con este reconocimiento, Madé se une a Vladimir Guerrero Jr. y Wander Franco como los únicos dominicanos que han alcanzado la cima del ranking de prospectos desde la creación de la clasificación en 2004.
El ascenso del joven campocorto reafirma el impacto de República Dominicana como principal cantera internacional de talento para las Grandes Ligas y fortalece las expectativas sobre una nueva generación de jugadores criollos llamados a convertirse en figuras estelares del béisbol.


