San Salvador .- La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó la noche de este miércoles, a petición del presidente del país Nayib Bukele, y con los votos del partido gobernante Nuevas Ideas (NI), una reforma constitucional para que los salvadoreños que viven en el extranjero tengan una representación directa en el Órgano Legislativo.
La reforma, que aún requiere ratificación para entrar en vigor y llega antes de los comicios de 2027 tras cambios electorales previos, modifica el primer inciso del artículo 79 de la Constitución salvadoreña para asignar una circunscripción electoral a los salvadoreños en el extranjero, con lo que tendrían al menos dos diputados de los 60 que conforman este órgano.
«En el territorio de la República y en el extranjero se establecerán las circunscripciones electorales que determinará la ley. La base del sistema electoral en el territorio de la República es la población y en el extranjero el registro electoral», señala la nueva redacción del artículo.
Según la iniciativa, aprobada con 57 votos de 60 legisladores sin debate ni estudio previo, la cantidad de diputados que tendrá la circunscripción de la diáspora salvadoreña se establecerá de acuerdo con el número de ciudadanos que tengan en su documento único de identidad (DUI) su «domicilio en el extranjero».
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De acuerdo con datos del Gobierno, más de 3 millones de salvadoreños viven fuera del país y de estos solo 950.000 establecieron legalmente su domicilio en el extranjero.
Salvadoreños en el extranjero
El Código Electoral salvadoreño establece que «cada circunscripción se integrará con al menos 2 diputados o diputadas propietarios e igual número de suplentes», y prescribe que el departamento de San Salvador, el de mayor población, posee 16 diputados, seguido de La Libertad con siete, mientras que Santa Ana, San Miguel y Sonsonate cuentan con cinco legisladores cada uno.
En tanto, Usulután tiene cuatro diputados; Ahuachapán y La Paz tienen tres, mientras que los restantes seis departamentos tienen dos legisladores cada uno.
Sin embargo, esta normativa también debería reformarse para adecuarla a la nueva redacción de la Constitución salvadoreña, vigente desde 1983.
Según expuso el Gobierno en un comunicado, la cantidad de salvadoreños en el extranjero «refleja la dimensión de una comunidad que ya participa en el sistema político salvadoreño y que hoy merece un reconocimiento estructural, con una representación específica por primera vez en la Asamblea Legislativa, con diputados a quienes podrán elegir, exigirles y remover en elecciones libres».
Estos diputados electos por la diáspora «tendrán voz en las decisiones que definen el rumbo del país, en lugar de que sus votos sean asignados al departamento de San Salvador, como ha sido hasta ahora», agregó.
Reformas
Los salvadoreños que viven en el exterior pueden votar para la elección de presidente y vicepresidente, así como de diputados en el Congreso de entre los candidatos propuestos por los partidos inscritos, y el sufragio de estas personas se sumaba a los votos totales del departamento de San Salvador.
La mayoría de estos salvadoreños vive en Estados Unidos y sus remesas representan un 24 % del producto interno bruto (PIB) de El Salvador, siendo así la principal fuente de divisas en la economía, por encima de las exportaciones, la inversión extranjera y el turismo.
No es la primera vez que el Gobierno de Bukele impulsa reformas en materia electoral antes de celebrarse comicios, dado que los próximos están previstos para febrero de 2027.
En 2023, meses antes de las elecciones generales de 2024, se redujo el número de diputados de 84 a 60 y se modificó la fórmula para repartir los votos y asignar los escaños, entre otros cambios.



