Nueva York.- Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó este miércoles del «grave deterioro» de la situación humanitaria en Haití y pidió a los responsables políticos estadounidenses que amplíen las protecciones migratorias para los ciudadanos de ese país, en el contexto de un caso que examina el Tribunal Supremo sobre el Estatus de Protección Temporal (TPS).
La posible revocación del TPS por parte del Gobierno de Donald Trump podría sentar un precedente para todos los beneficiarios del programa, según MSF, que advierte igualmente de que el aumento de la violencia de grupos armados, el colapso de servicios básicos y la crisis sanitaria «hacen que el país no sea seguro para retornos forzados».
«Haití se ha convertido en un lugar mucho más peligroso para vivir, trabajar o recibir atención médica», afirmó en un comunicado Tirana Hassan, directora ejecutiva de MSF Estados Unidos.
Más de 350.000 haitianos residen actualmente en Estados Unidos bajo el TPS, un programa humanitario que permite vivir y trabajar en el país a ciudadanos de naciones afectadas por conflictos o desastres.
La Administración estadounidense ha impulsado revisiones del programa y en febrero se anunció el fin de la designación para Haití, aunque varias decisiones judiciales han bloqueado su aplicación de forma temporal.
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Ahora, en un caso ante el Tribunal Supremo, ‘Trump contra Miot’, se espera que la Administración defienda sus esfuerzos por poner fin al TPS, basándose en parte en sus argumentos de que las condiciones en Haití son lo suficientemente seguras como para que la gente regrese.
No obstante, MSF y otras organizaciones aseguran que desde que la violencia se recrudeció a principios de 2024, «seis de cada diez centros médicos de Puerto Príncipe han cerrado o funcionan solo parcialmente».
«Algunos han sido saqueados, incendiados y abandonados, mientras que otros se enfrentan a una grave escasez de suministros, medicamentos o personal. Muchas personas tienen demasiado miedo para acudir a los servicios sanitarios, incluso cuando tienen una necesidad urgente», señala la nota.
Solo en la última semana se han desatado «combates extremadamente violentos entre varios grupos armados rivales» en dos barrios de Puerto Príncipe, lo que ha obligado a cientos de familias a «huir de sus hogares en plena noche bajo una lluvia torrencial».
«Durante el fin de semana del 18 y 19 de abril, miembros de nuestro personal nos llamaron para decirnos que estaban atrapados en sus casas debido a los disparos y que no tenían forma de escapar», explica en el comunicado Davina Hayles, coordinadora general de MSF en Haití.
«Casi 40 personas, entre ellas miembros del personal de MSF acompañados de sus familias, acudieron a buscar refugio en nuestro hospital de Cité Soleil, al no tener ningún otro lugar seguro adónde ir», agrega.
Según Naciones Unidas, más de 1,4 millones de personas han huido de sus hogares a causa de la violencia en Haití y han tenido que buscar refugio en otros lugares del país.
«Se trata de una situación intolerable para la población de Haití, y devolver a los haitianos con TPS desde EE. UU. contra su voluntad, poniéndolos en peligro, no haría más que agravar la crisis. Instamos a los responsables políticos estadounidenses a que reconozcan esta realidad», señala Hassan.


