Redacción.- La prolongación de la guerra en Oriente Medio y el mantenimiento alto de los precios del petróleo y del gas pueden reducir un 0,3 % el crecimiento de la economía global y en 0,5 % el comercio de mercancías en 2026, dijo este jueves la Organización Mundial del Comercio (OMC).
En ese escenario, el crecimiento del producto global bruto sería del 2,5 %, frente al 2,8 % que aún se pronostica, mientras que el comercio de mercancías crecería solo un 1,4 %, frente al 1,9 % que todavía sería posible si las hostilidades se detuvieran pronto.
Sin embargo, para los países dependiente de importaciones energéticas, la guerra podría significar un 1 % menos en su crecimiento anual, el doble que para el resto de los países.
«Los aumentos sostenidos de los precios de la energía podrían incrementar los riesgos para el comercio mundial, con posibles repercusiones en la seguridad alimentaria y presiones sobre los costes para los consumidores y las empresas», sostuvo la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, al presentar las nuevas previsiones para el comercio mundial.
La organización confirmó que el comercio mundial de mercancías creció el año pasado un notable 4,6 %, resultado de la explosión de comercio de productos relacionados con la inteligencia artificial y la anticipación de las importaciones para evitar la fuerte subida de aranceles anunciada por Estados Unidos el pasado abril.
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La mayor parte de esos incrementos quedaron sin efecto primero porque su aplicación fue postergada hasta agosto, periodo durante el cual Washington llegó a numerosos acuerdos bilaterales con la mayoría de sus socios.
Más recientemente, esas subidas arancelarias quedaron sin efecto por un sentencia de la Justicia estadounidense, razones que en conjunto llevaron a que el impacto general de la guerra arancelaria fuese menor al esperado.
Por tanto, el 1,9 % del crecimiento comercial previsto para este año (sin considerar los efectos de una guerra que se alargue) es considerado como parte de una «normalización» de la situación.
En términos de servicios comerciales, la OMC prevé una progresión este año del 4,8 %, frente al 5,3 % del año pasado.
«Las perspectivas reflejan la resistencia del comercio mundial, impulsado por el comercio de productos de alta tecnología y los servicios prestados por vía digital», comentó Okongo-Iweala.
Agregó a esos factores de fortaleza la capacidad de las cadena de suministro de adaptarse a las circunstancias y el hecho de que la dramáticas subidas arancelarias decretadas por el presidente Donald Trump no dieron lugar a represalias arancelarias recíprocas.
Por sectores, el que más llama la atención es el tecnológico, con un aumento del 21,9 % del valor del comercio de productos relacionados con la IA en 2025, que se situó en 4,18 billones de dólares, frente a 3,43 billones el año anterior.
Únicamente esos productos representaron el 42 % de todo el crecimiento total del comercio mundial, a pesar de representar una sexta parte del mismo, lo que en parte se debió a que chips, semiconductores y equipos de transmisión de datos quedaron fuera del movimiento al alza de los aranceles.


