Madrid.- Una avería de gran magnitud en una tubería principal del Canal de Isabel II provocó el jueves graves inundaciones en el distrito madrileño de Barajas, generando importantes afecciones al tráfico rodado, al transporte público y al suministro de agua, en una de las principales vías de acceso al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
La rotura, registrada alrededor de las 06:30 horas en la avenida de Logroño, afectó a una conducción de gran diámetro entre 500 y 900 milímetros, perteneciente a la arteria principal del Este. El escape de agua inundó rápidamente la zona, alcanzando especial gravedad en el túnel de acceso a la Terminal 4 (T4) por la carretera M-14, donde el nivel del agua llegó a situarse entre 1,20 y 1,40 metros, dejando vehículos casi sumergidos y el túnel convertido literalmente en un río.
Como consecuencia directa del incidente, Metro de Madrid suspendió totalmente el servicio de la Línea 8 entre las estaciones Aeropuerto T1-T2-T3 y Aeropuerto T4 en ambos sentidos durante varias horas. El servicio comenzó a restablecerse de forma progresiva a partir de media tarde, en torno a las 16:30 horas, según distintos reportes.
La M-14 sufrió cortes parciales y totales a lo largo de la mañana, lo que provocó un colapso circulatorio en plena hora punta, con importantes atascos en vías alternativas como la M-13 y serias complicaciones para acceder al aeropuerto. Para aliviar la congestión, las autoridades decidieron levantar de manera excepcional el peaje de la M-12.
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Las imágenes del suceso no tardaron en viralizarse en redes sociales, donde numerosos vídeos y fotografías mostraban escenas de gran impacto: coches atrapados, conductores esperando sobre los capós y columnas de agua brotando con fuerza, a modo de géiser, desde el asfalto.
En el operativo de emergencia intervinieron cinco dotaciones de Bomberos de Madrid, que rescataron o evacuaron al menos a una veintena de conductores y a varias personas más, entre ellas trabajadores de la zona. Las labores de desagüe y el corte del suministro de agua permitieron controlar la situación en unos 45 minutos.
La rotura de la tubería dejó además sin suministro de agua a cerca de 5.500 viviendas del distrito de Barajas y ocasionó daños materiales, como la rotura del muro de un restaurante y la inundación de varios locales próximos.
Aunque el episodio se vio agravado por las intensas lluvias registradas durante la madrugada debido al paso de una borrasca, las autoridades confirmaron que la causa principal del suceso fue la avería en la conducción y no únicamente las condiciones meteorológicas.
Este viernes, 6 de febrero, la situación se encuentra ya en fase de recuperación.
La Línea 8 del Metro opera en gran parte de su recorrido, mientras que la M-14 continúa con posibles restricciones o cortes parciales a la espera de la evaluación completa de los daños y de la finalización de las reparaciones por parte del Canal de Isabel II.


