El juicio preliminar contra los hermanos Espaillat se realizará el lunes 12 de enero
Santo Domingo.- Al cumplirse 9 meses de la tragedia en el Jet Set, los familiares de las víctimas ponen sus esperanzas en la justicia divina más que en el sistema de justicia de República Dominicana.
En el marco de la conmemoración de la misa que se celebra al arribar a otro mes del hecho que dejó más de 230 fallecidos, algunos de los presentes mostraron tener pocas expectativas de la decisión que tomará el tribunal contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat en el juicio preliminar que se llevará a cabo el 12 de enero.
Felicita Velázquez, madre de Ana —una de las víctimas de la tragedia— entre lágrimas, afirmó que el dolor de perder a un hijo es irreparable y recordó que muchas familias, madres y niños quedaron marcados por la tragedia. A su juicio, en el país no existe una justicia real para los más vulnerables, por lo que confía únicamente en la justicia divina, a la que definió como incorruptible y verdaderamente justa.
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“Quizás yo no esté esperando eso para comer mi plato, hay muchos niños que están huérfanos, muchas madres sin sus hijos como yo. Son muchas las cosas que hay que poner a Dios por delante.Yo no te puedo decir si va a haber condenas, porque para mí aquí no hay justicia en este país. Si la hubiera, otro gallo cantara. El único juez justo es Dios, ese no se vende por nada en el mundo”, dijo Velázquez.
Sin embargo otros como Frank Martínez, cuya nuera murió en el lugar, expresó que mantiene la confianza en que la justicia dominicana actuará conforme a la ley y tomará una decisión correcta en el proceso judicial. Reconoció que existen dudas en parte de la población sobre si habrá condenas, pero afirmó que, ante la magnitud del caso y la cantidad de elementos probatorios, su familia espera que las autoridades cumplan con su deber.
Asimismo, describió como muy difícil el proceso de duelo tras nueve meses de la tragedia, especialmente al haber enfrentado la primera Navidad sin su ser querido. “Tenemos confianza en la justicia dominicana, no tenemos realmente otra cosa en qué pensar. Este es un caso que ascendió a lo normal y hay demasiados elementos de juicio”, sostuvo.
Otro de los presentes que perdió a su única hermana en el colapso, expresó su confianza en que el caso sea enviado a juicio de fondo. Al recordar a su familiar, quien residía en Santo Domingo por motivos de trabajo y estudio, afirmó que la tragedia pudo evitarse y denunció que intereses económicos prevalecieron sobre la seguridad. Aunque reconoció el dolor profundo que atraviesa su familia, aseguró sentirse en paz con la voluntad de Dios y convencido de que lo ocurrido no quedará impune.
Hoy en la misa el padre Marino Alcántara afirmó que la justicia dominicana actúa con “criterios selectivos” y favorece a los sectores de poder económico y político.
“La justicia dominicana no es ciega, tiene vista, pero una vista muy selectiva. Mientras se negocia con quienes se han robado el dinero del país, esta tragedia de muerte parece haber quedado en segundo plano”, expresó el sacerdote.
Las heridas siguen visibles y los sollozos frente a las fotografías de los difuntos aún inundan las inmediaciones del tradicional centro nocturno a la espera de que la justicia logre al menos no dejar el hecho impune.


