Caracas.– El chavismo ha marcado la historia política de Venezuela durante más de dos décadas, desde la irrupción de Hugo Chávez en la escena pública hasta el complejo escenario de tensión nacional e internacional que se vive en 2026. A continuación, un recorrido por los principales hitos que definieron este proceso político.
Orígenes del chavismo
En 1992, Hugo Chávez, entonces teniente coronel del Ejército, lideró un fallido golpe de Estado contra el presidente Carlos Andrés Pérez. Aunque la intentona fracasó, su frase “por ahora” lo proyectó como una figura nacional.
Seis años después, en 1998, Chávez ganó las elecciones presidenciales con el 56 % de los votos, prometiendo una transformación profunda del sistema político venezolano.
Llegada al poder y consolidación
En 1999, Chávez asumió la Presidencia, impulsó una Asamblea Constituyente y promovió una nueva Constitución que cambió el nombre del país a República Bolivariana de Venezuela.
Fue reelegido en 2000, ya bajo el nuevo marco constitucional, consolidando el poder del Ejecutivo. En 2002, enfrentó un golpe de Estado que lo sacó del poder durante 48 horas, episodio que profundizó la polarización política.
En 2003, un paro petrolero paralizó PDVSA por más de dos meses, tras lo cual el gobierno despidió a miles de trabajadores de la estatal.
Reelecciones y socialismo del siglo XXI
Chávez superó un referéndum revocatorio en 2004 y fue reelegido en 2006, anunciando la profundización del “socialismo del siglo XXI”. En 2007, perdió su primera elección al fracasar una reforma constitucional, aunque en 2009 logró eliminar los límites a la reelección indefinida.
En 2012, ganó su cuarta elección presidencial, ya afectado por un cáncer que mantenía en reserva.
El chavismo sin Chávez
Hugo Chávez falleció en marzo de 2013, y Nicolás Maduro ganó las elecciones por un margen estrecho. A partir de 2014, protestas antigubernamentales dejaron decenas de muertos.
En 2015, la oposición obtuvo la mayoría en la Asamblea Nacional, lo que derivó en una confrontación entre poderes. En 2016, el Tribunal Supremo limitó las funciones del Parlamento y bloqueó un referéndum revocatorio.
Crisis institucional y aislamiento internacional
En 2017, el gobierno convocó una Asamblea Nacional Constituyente, desconocida por la oposición y varios países. Las protestas de ese año dejaron más de un centenar de muertos.
Maduro fue reelegido en 2018 en comicios cuestionados, lo que derivó en un endurecimiento de sanciones internacionales. En 2019, el diputado Juan Guaidó se proclamó presidente interino, siendo reconocido por Estados Unidos y otros países, aunque el chavismo mantuvo el control del poder.
Migración y estancamiento político
Entre 2020 y 2022, el chavismo recuperó el control del Parlamento, mientras la ONU estimó que más de 7 millones de venezolanos habían migrado. Se registraron señales de estabilización económica parcial, sin resolver la crisis humanitaria.
En 2023, la oposición realizó primarias, ganadas por María Corina Machado, quien permaneció inhabilitada. Las elecciones de 2024 se desarrollaron en medio de cuestionamientos y ajustes de sanciones por parte de Estados Unidos.
2025–2026: punto crítico
Para 2025, a 26 años de la llegada de Chávez al poder, el chavismo mantenía el control institucional, aunque analistas advertían signos de agotamiento del modelo y la ausencia de una transición democrática clara.
En 2026, el escenario escaló dramáticamente tras una intervención militar de Estados Unidos, según reportes preliminares. Nicolás Maduro y su esposa habrían sido apresados, registrándose el colapso del mando presidencial y un clima de alta tensión interna. Organismos internacionales han llamado a la contención, protección de civiles y una salida política al conflicto.


