Santo Domingo – El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el Ministerio de la Mujer celebró con una serie de eventos oficiales que incluyeron homenajes, discursos y medallas. Sin embargo, mientras las ceremonias sucedían con grandes gastos, la violencia de género en las calles continuaba implacable, dejando a muchas mujeres víctimas de feminicidios.
El Ministerio destinó más de 10 millones de pesos a diversas actividades conmemorativas que se extendieron por semanas, incluyendo el «Acto Solemne de Medalla al Mérito 2025», cuyo costo total ascendió a casi 9 millones de pesos. Este evento, que contó con producción de lujo, anuncios en medios, medallas y certificados, contrasta con las cifras de víctimas de violencia de género que siguen aumentando en el país.
Solo días después de las celebraciones, el 15 de marzo, la joven Luz Clarita Castro, de 26 años, fue asesinada por su expareja en Santiago, elevando la cifra de feminicidios a 1,785 mujeres asesinadas en los últimos 19 años. En paralelo, en Monte Plata, Melisa de Jesús, de 28 años, fue atacada con un arma blanca por su exnovio, quien logró escapar tras el crimen. Estos hechos se suman a la dolorosa lista de víctimas que sigue aumentando, mientras las celebraciones del Ministerio de la Mujer continúan.
El gasto de casi 9 millones de pesos en un solo evento es desmesurado si se compara con los presupuestos destinados a la atención directa de las mujeres en situación de violencia. La línea de emergencia 24 horas, por ejemplo, tiene un presupuesto anual de 1.67 millones de pesos, mientras que programas de asistencia legal y psicológica para mujeres víctimas de violencia de género en la diáspora cuentan con 1 millón de pesos anuales. Este contraste entre los gastos festivos y los fondos destinados a la protección de las mujeres víctimas de violencia genera una inquietante reflexión sobre las prioridades del Ministerio.
El Ministerio de la Mujer no solo celebró en la capital, sino que extendió sus festividades a diversas provincias del país entre el 28 de febrero y el 30 de marzo, gastando 1.8 millones de pesos adicionales. Sin embargo, en las redes sociales del Ministerio, solo se documentaron dos publicaciones relacionadas con estos eventos, lo que genera dudas sobre la transparencia y la efectividad de los recursos invertidos.
Si bien las celebraciones son importantes para reconocer los logros y avances de las mujeres, la verdadera preocupación radica en la desconexión entre las ceremonias fastuosas y las necesidades urgentes de las mujeres dominicanas que padecen la violencia de género a diario. En lugar de centrarse en eventos costosos, la inversión en medidas concretas para proteger a las mujeres debería ser una prioridad.
La contradicción es evidente: el Ministerio de la Mujer dedica millones a conmemoraciones, pero las cifras de feminicidios siguen creciendo y las políticas de protección no se ajustan a las realidades que viven miles de mujeres en el país. La pregunta sigue en el aire: ¿realmente están las prioridades del Ministerio alineadas con las necesidades urgentes de las mujeres dominicanas?
Por Angie Mateo