Caracas.- Nicolás Maduro, quien juró para un tercer mandato el pasado 10 de enero tras su cuestionada reelección, celebró este martes la decisión de un juez federal en EE.UU. que bloquea el intento de la Administración de Donald Trump de acabar con el Estatus de Protección Temporal (TPS) para unos 350.000 venezolanos que se encuentran en ese país.
«Le están haciendo un gran daño a gente inocente, a gente humilde, a gente trabajadora (…). Por eso celebro que este juez haya salido a dar la cara por la Justicia estadounidense, que está muy cuestionada en este momento, a nivel mundial, por la forma barbárica en que están violando los derechos de los migrantes», dijo el líder chavista en su programa ‘Maduro de repente’, transmitido por el canal estatal VTV.
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Maduro calificó de «inquisitoria» la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, usada en tiempos de guerra y que Trump invocó el pasado 14 de marzo para deportar a cientos de venezolanos a El Salvador, a quienes acusa de ser supuestamente miembros de la banda criminal transnacional Tren de Aragua, que surgió en una cárcel de Venezuela y que EE.UU. califica de organización terrorista.
«Esta ley de 1798 es anterior al derecho humanitario, al derecho internacional que protege los derechos humanos y los derechos de los migrantes de manera especial (…). Es una ley de tiempos de la Inquisición», consideró Maduro, quien reiteró que esta ley «viola todo: la ética, la juridicidad, los derechos humanos».
El lunes, el juez Edward Chen puso en pausa la decisión de la secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, de retirar el TPS que protege a sus beneficiarios de ser deportados.
Según el documento del juez estadounidense, el tribunal considera que «la acción de la secretaria amenaza con: causar un daño irreparable a cientos de miles de personas cuyas vidas, familias y medios de subsistencia se verán gravemente interrumpidos, costar a Estados Unidos miles de millones en actividad económica, y perjudicar la salud y la seguridad pública en comunidades de todo el país».
El escrito también detalla que el Gobierno estadounidense no ha podido demostrar que seguir otorgando esta protección temporal a los venezolanos causaría algún daño importante o negativo que justifique el hecho de suspender el programa.
La semana pasada, beneficiarios de este estatus para Venezuela y Haití solicitaron, a través de la organización Alianza Nacional del TPS, suspender la orden de la Casa Blanca que pone fin al amparo migratorio en los próximos meses y los expone a la deportación.
Esta protección se otorga a ciudadanos de países designados debido a condiciones como conflictos armados, desastres naturales u otras situaciones extraordinarias que impiden el regreso seguro a su lugar de origen.